15 Ago Cómo elegir calzado ortopédico según las necesidades de tus pies
No todos los pies necesitan el mismo tipo de calzado. Cuando existen juanetes, diabetes, artrosis, hinchazón, problemas de circulación, metatarsalgia u otras molestias, elegir un modelo adecuado puede ayudar a caminar con mayor comodidad y evitar presiones o rozaduras innecesarias.
Pero, ¿cómo saber qué calzado ortopédico necesitas? Más allá de escoger un modelo por su apariencia, es importante tener en cuenta las características de tus pies, las molestias que presentas y las necesidades que tienes en tu día a día.
¿Qué debes tener en cuenta al elegir calzado ortopédico?
El calzado ortopédico o adaptado no tiene por qué ser igual para todas las personas. Dependiendo de cada caso, pueden ser importantes unas características u otras.
Uno de los primeros aspectos que debes valorar es la anchura del calzado. Una horma demasiado estrecha puede aumentar la presión sobre determinadas zonas del pie, especialmente cuando existen juanetes, inflamación o deformidades. En estos casos, disponer de suficiente espacio interior puede mejorar notablemente la comodidad.
También es importante prestar atención al sistema de cierre. Los modelos con velcro permiten regular el ajuste y pueden resultar especialmente prácticos cuando el volumen del pie cambia a lo largo del día o cuando existen dificultades para calzarse.
Los materiales también desempeñan un papel importante. Cuando los pies son especialmente sensibles o existe tendencia a sufrir rozaduras, conviene buscar tejidos suaves, transpirables y que no ejerzan una presión excesiva.
Por último, la sujeción y la estabilidad son fundamentales. Un calzado que se adapte correctamente al pie y proporcione una buena sujeción puede facilitar una marcha más cómoda y segura.
¿Qué calzado elegir según cada patología o necesidad?
No existe un único modelo válido para todas las personas. El calzado debe adaptarse a las características concretas de cada pie y a la necesidad que se quiera cubrir.
Calzado para pies hinchados o con edema
Cuando existe hinchazón, el pie puede aumentar de volumen y resultar incómodo dentro de un calzado convencional. En estos casos, puede ser interesante optar por modelos con mayor amplitud, materiales adaptables y cierres regulables.
El objetivo es evitar que el calzado comprima el pie y facilitar un ajuste que pueda adaptarse a las variaciones de volumen.
Calzado para juanetes
Los juanetes pueden provocar presión y sensibilidad en la zona del primer dedo. Por ello, es importante evitar modelos que compriman esa parte del pie.
Los materiales flexibles y las hormas que proporcionan suficiente espacio pueden favorecer una mayor comodidad. En determinados casos también pueden resultar interesantes tejidos que se adapten a la zona donde aparece la prominencia.
Calzado para personas con diabetes
Los pies de las personas con diabetes requieren una atención especial, especialmente cuando existen alteraciones de sensibilidad u otras complicaciones.
El calzado debe evitar puntos de presión y rozaduras, además de proporcionar un ajuste adecuado. En estos casos, es especialmente importante contar con un modelo pensado para las necesidades específicas del pie diabético y seguir las recomendaciones del profesional sanitario que supervise cada caso.
Calzado para metatarsalgia
Cuando el dolor se concentra en la zona del antepié, elegir un calzado con espacio suficiente y que permita una distribución adecuada de las presiones puede contribuir a mejorar la comodidad al caminar.
También puede ser interesante disponer de una plantilla adecuada a las necesidades de cada persona. En algunos modelos de calzado adaptado, las plantillas extraíbles permiten utilizar una plantilla personalizada cuando ha sido recomendada por un profesional.
Calzado para artrosis
La artrosis puede afectar a diferentes articulaciones del pie y hacer que caminar resulte más incómodo. En estos casos, la estabilidad, la comodidad y una correcta adaptación al pie cobran especial importancia.
No se trata simplemente de buscar un calzado blando, sino de encontrar un modelo que proporcione una buena sujeción sin generar presión sobre las zonas doloridas.
Calzado para problemas de circulación
Cuando existen problemas circulatorios o tendencia a la hinchazón, el calzado no debería comprimir el pie. Una horma adecuada y un sistema de cierre regulable pueden facilitar la adaptación y evitar que el calzado resulte demasiado ajustado.
Si la hinchazón aparece de forma repentina, afecta principalmente a un solo pie o se acompaña de dolor, enrojecimiento, calor u otros síntomas, es importante consultar con un profesional sanitario antes de limitarse a cambiar de calzado.
Calzado para pies sensibles
Las personas con piel delicada, tendencia a las rozaduras o determinadas afecciones dermatológicas pueden necesitar un calzado especialmente cuidadoso con la piel.
En estos casos, los materiales suaves y transpirables pueden ayudar a reducir el roce y mejorar la sensación de confort. En Celia Ruiz se utilizan también tejidos con propiedades bacteriostáticas e hipoalergénicas en determinados modelos, sometidos a pruebas externas.
¿Calzado ortopédico significa renunciar al diseño?
Durante mucho tiempo, el calzado adaptado se ha asociado a modelos poco atractivos o exclusivamente funcionales. Sin embargo, actualmente es posible encontrar diferentes estilos que combinan adaptación y diseño.
La elección no tiene por qué limitarse a un único tipo de zapato. Existen modelos deportivos, zapatos para diferentes ocasiones y también opciones más cerradas o adaptadas a determinadas necesidades del pie.
Además, poder elegir entre diferentes tejidos, colores y diseños permite encontrar un calzado que no solo responda a las necesidades de los pies, sino que también encaje con el estilo personal de cada persona.
El calzado adecuado depende de cada persona
Aunque dos personas tengan la misma patología, sus necesidades pueden ser diferentes. La forma del pie, el grado de sensibilidad, la presencia de deformidades, el nivel de actividad o incluso las dificultades para calzarse pueden hacer que un modelo sea más adecuado que otro.
Por eso, elegir calzado ortopédico no consiste únicamente en buscar un modelo específico para una determinada patología. Se trata de valorar el conjunto de necesidades del pie y encontrar una opción que proporcione el ajuste, el espacio y la comodidad que necesitas.
Además, cuando existe una patología diagnosticada o dolor persistente, el calzado debe considerarse parte del cuidado diario, pero no sustituye las indicaciones del podólogo, médico u otro profesional sanitario.
Descubre el calzado adaptado a tus necesidades
Cuidar tus pies empieza por prestar atención a aquello que necesitan en cada etapa y circunstancia. Un calzado bien elegido puede facilitar actividades tan cotidianas como caminar, permanecer de pie o salir de casa, especialmente cuando existen molestias o necesidades específicas.
En Celia Ruiz encontrarás una amplia variedad de calzado adaptado a diferentes características y necesidades del pie, con modelos, tejidos, colores y estilos para que puedas encontrar la opción que mejor se adapte a ti.
Consulta nuestra colección y descubre un calzado pensado para acompañarte en tu día a día, combinando adaptación, comodidad y diseño.
